Ámbito 01
Gestión cultural y proyectos educativos
Mi trayectoria profesional comenzó en 1996 con la creación de Argumentos para la Cultura, S. L., una empresa especializada en el diseño y la gestión de proyectos educativos y culturales.
Ámbito 01
Mi trayectoria profesional comenzó en 1996 con la creación de Argumentos para la Cultura, S. L., una empresa especializada en el diseño y la gestión de proyectos educativos y culturales.
Durante veinte años desarrollé, bajo este sello, iniciativas muy diversas: exposiciones, publicaciones divulgativas dirigidas al público general, materiales educativos para el alumnado, recursos para el profesorado y un programa estable de itinerarios didácticos por la ciudad de Madrid denominado Mira Madrid.
En Argumentos para la Cultura concebí proyectos desde cero, desarrollé una metodología pedagógica propia, elaboré materiales didácticos y formé y coordiné equipos de educadores. También tuve la oportunidad de formar parte de la mesa de trabajo empresarial que participó en la elaboración del Libro Blanco de la Educación Ambiental en España, un documento de referencia para el desarrollo de la educación ambiental en nuestro país.
Mira Madrid nació en 1996 como un programa pionero de itinerarios educativos que convirtió la ciudad en un aula abierta.
Basado en el concepto de ciudad educadora, permitió que miles de alumnos de Educación Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato descubrieran la historia, el urbanismo, la diversidad cultural, el arte o la literatura recorriendo las calles, plazas y parques de Madrid.
Los itinerarios se diseñaban para que el alumnado explorara, comprendiera y reforzara in situ los contenidos curriculares trabajados en el aula. Cada recorrido utilizaba el patrimonio histórico, artístico, cultural y natural como recurso educativo. Antes de la visita, cada centro recibía una unidad didáctica con propuestas de trabajo para antes, durante y después del itinerario.
Hoy conceptos como el desarrollo sostenible o el medio ambiente urbano forman parte del currículo, pero en 1998 todavía eran contenidos poco habituales en las aulas y tuvimos la oportunidad de desarrollar algunos de los primeros programas educativos dedicados a estos temas.
Diseñé y gestioné durante varios años itinerarios para la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Regional de la Comunidad de Madrid, entre ellos ¿Cómo funciona la ciudad?, Ecosistema Urbano y Los niños pensamos la ciudad. Abordaban temas como el agua, la energía, los residuos, la contaminación o el ruido, y mostraban cómo nuestras decisiones cotidianas influyen en el medio ambiente y en la calidad de vida de las ciudades.
El programa comenzaba con una sesión formativa para el profesorado en el CRIF Las Acacias. Después, los docentes realizaban con sus alumnos, acompañados por nuestros educadores, una senda urbana en la que descubrían sobre el terreno los contenidos trabajados previamente.
También comisarié exposiciones, diseñé sus contenidos y materiales didácticos y coordiné al equipo de educadores encargado de desarrollar las actividades con los grupos escolares.
Entre los proyectos más destacados están Ciudad y Medio Ambiente y La Ecociudad, promovida por la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de las Artes de la Comunidad de Madrid. Ambas acercaban a la comunidad escolar los principios del desarrollo sostenible.
La Ecociudad fue una exposición itinerante para alumnado de Infantil, Primaria y ESO que recorrió durante un año numerosos municipios de la Comunidad de Madrid.
Junto a mi compañera Carmen Mataix coordiné y redacté diversas publicaciones para instituciones públicas, entre ellas varias colecciones editadas por la Fundación de la Energía de la Comunidad de Madrid (FENERCOM).
Estos materiales acercaban al público infantil y juvenil cuestiones como el ahorro energético, la movilidad sostenible, el consumo responsable o la eficiencia energética, con un lenguaje divulgativo y actividades adaptadas a cada edad. Entre ellas destacan La agenda escolar de la energía, La agenda escolar de la minería, ¿Qué hemos aprendido de los animales?, Los residuos, La casa domótica y Ahorrar energía en casa.
Otra parte importante de mi trabajo fue la formación del profesorado. Diseñé e impartí cursos para el CRIF Las Acacias, los antiguos Centros de Apoyo al Profesorado (CAP) y otras instituciones educativas, centrados en metodologías activas, patrimonio y educación ambiental.
Guardo un recuerdo especial de El parque de mi barrio, una actividad dirigida al profesorado de Educación Infantil que se mantuvo durante diez años y cuyo objetivo era mostrar cómo un espacio cotidiano podía convertirse en un recurso educativo de enorme valor.
Entre 1996 y 1999 dirigí en Madrid el Student Ambassador Program de People to People International, la organización fundada por Dwight D. Eisenhower para fomentar la paz y el entendimiento entre los pueblos a través del intercambio cultural.
Mi trabajo consistía en diseñar las actividades educativas, coordinar la estancia en Madrid de estudiantes estadounidenses de entre 10 y 18 años y facilitar encuentros con jóvenes españoles y con distintas autoridades e instituciones. Recuerdo especialmente la recepción ofrecida por el entonces alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, con la entrega simbólica de las llaves de la ciudad a uno de los grupos participantes.
Argumentos para la Cultura cerró su actividad tras veinte años de trabajo, pero aquella experiencia sigue muy presente en mi manera de entender la educación y la divulgación.
Fue entonces cuando aprendí a convertir una idea en un proyecto, a trabajar con equipos multidisciplinares y a buscar siempre la forma más clara, atractiva y participativa de acercar el conocimiento a públicos muy diferentes. Con el tiempo, esa forma de trabajar encontró continuidad en el ámbito editorial.